Ayer mi corazón nuevamente palpito alocado, a un ritmo acelerado, te
vi y no me pude contener volví a sentir aquello que hace tiempo no sentía.
-mi cuerpo era invadido por una mescla de nervios y palpitaciones-
Mis manos sudaban y en mi mente no dejaba de reflectar tu imagen, estaba
poseído por ti. Llegaste y tu reacción fue la misma a la mía, vi que cause
en ti muchas cosas desde una sonrisa hasta esa mirada fría que siempre te
acompaña, aun no lo podías creer, que yo estaba ahí esperándote.
-Admito fui breve demostré tranquilidad en medio de nervios y alegría-
Ayer mientras caminaba a tu lado, me di cuenta la falta que te he hecho,
sentí mi ausencia en ti, y tu aprovechabas mi presencia, caminamos, me
tendiste tu brazo sobre mi hombro, observe que conmigo te sentías segura
y cómoda, querías escucharme, platicamos cosas de la vida, poco a poco se
acercaba la hora de irme, en silencio deseaba que lo minutos fueran largos,
quería seguir estando a tu lado, pero debía marchar, nos despedimos como
dos desconocidos, fuimos rígidos, no hubo ese detalle que siempre nos
damos, ese abrazo desde nuestros corazones, (Necesito un abrazo de tu Corazón).
La tarde de aquel ayer no la olvidare jamás, la guardare en letras para
cuando te extrañe, te vuelva a leer.

